Medicina a partir de las aguas residuales: “Los fagos son trotamundos”

Berlín – Actualmente, los bacteriófagos están recibiendo cada vez más atención científica, ya que se consideran una alternativa a los antibióticos. En la era de las resistencias a los antibióticos, en Europa mueren cada año 33.000 personas como consecuencia de una infección bacteriana, porque faltan terapias adecuadas. La Dra. Christine Rohde, del Instituto Leibniz DSMZ–Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares, lleva 30 años trabajando con fagos y es una de las pocas expertas en este campo. En declaraciones a APOTHEKE ADHOC, explica qué hace tan especiales a estos virus y por qué —a diferencia de los antibióticos— son beneficiosos para el microbioma intestinal.

La proporción de bacterias multirresistentes está aumentando. Entre los temidos gérmenes hospitalarios se encuentran, por ejemplo, Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae y también Pseudomonas aeruginosa, que es la causa bacteriana más frecuente de neumonía en todo el mundo, pero también de infecciones del tracto urinario. En el peor de los casos, la infección por este patógeno puede provocar sepsis y resultar mortal para el paciente si los antibióticos habituales ya no funcionan. Las resistencias también tienen consecuencias en la economía de la salud. Así, las infecciones nosocomiales provocan estancias hospitalarias más largas, así como elevados costes adicionales. Por ello, los científicos buscan nuevas posibilidades para evitar las consecuencias negativas de la terapia antibiótica.

Una alternativa podrían ser los bacteriófagos, especializados en bacterias como células huésped. Utilizan las células bacterianas para su propia multiplicación; como consecuencia, las bacterias son eliminadas. Aquí es donde se centran las investigaciones del Instituto Leibniz DSMZ–Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares y, por tanto, las del grupo de trabajo de Rohde. “Disponemos de un fondo de unos 800 fagos y cada mes aislamos nuevos”, afirma la científica. La DSMZ es socio del consorcio de investigación Phage4Cure. Su objetivo a largo plazo es hacer que los bacteriófagos sean utilizables terapéuticamente contra el germen hospitalario típico Pseudomonas aeruginosa y lograr su autorización conforme a la legislación farmacéutica. Está prevista una forma de administración por inhalación.

El proyecto, apoyado por el Ministerio Federal de Educación e Investigación (BMBF), es una iniciativa conjunta de cuatro instituciones que ven potencial en el mecanismo de acción de los fagos. Entre ellas se encuentran el Instituto Leibniz DSMZ–Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares, el Instituto Fraunhofer de Toxicología y Medicina Experimental (ITEM), la clínica médica con especialidad en infectología y neumología de la Charité de Berlín, así como la Charité Research Organisation (CRO). Se prevé que el proyecto finalice en 2020 y que sea estrechamente acompañado por el Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios (BfArM).

Fuente: www.apotheke-adhoc.de