¿El arma nueva en la lucha contra los gérmenes multirresistentes?
Cada vez con más frecuencia, los antibióticos fallan en la lucha contra los gérmenes porque las bacterias se han vuelto resistentes. La consecuencia: heridas que no cicatrizan o infecciones potencialmente mortales que no se pueden controlar. Se buscan urgentemente nuevas soluciones. Los bacteriófagos —virus que infectan y matan de forma selectiva a determinadas bacterias— podrían ser una de ellas.
Sobre qué hay detrás de la terapia con fagos y por qué esta terapia aún no se aplica en Alemania habló “rbb Praxis” con la Dra. Christine Rohde, experta en fagos del Instituto Leibniz DSMZ–Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares GmbH en Braunschweig.
¿Cómo funciona la terapia con fagos? ¿Cómo actúan exactamente los fagos contra las bacterias?
Los fagos actúan de forma muy específica y cada uno solo actúa contra un tipo de bacteria muy concreto, por ejemplo, Staphylococcus aureus. Se trata de un germen que, entre otras cosas, puede provocar neumonía y que cada vez es más resistente a los antibióticos. Los fagos reconocen la estructura de la superficie de las bacterias, los llamados receptores, y se unen a ese punto. Puede imaginarse como un “principio de llave y cerradura”. A continuación, perforan la superficie bacteriana e inyectan su material genético en la bacteria. La bacteria produce entonces por sí misma una gran cantidad de fagos y, al final, revienta por la presión de la nueva generación de fagos. De este modo, la célula bacteriana queda destruida de forma irreversible.



