OMS: Limitar el uso de antibióticos para preservar su eficacia
Los antibióticos no pueden curar infecciones causadas por virus. Sin embargo, la temporada de gripe provoca cada año un aumento en el uso de antibióticos.
Durante los meses de invierno, diversos estudios han observado un incremento en la prescripción de antibióticos, especialmente en infecciones de las vías respiratorias superiores en niños de 0 a 3 años. Aunque los antibióticos pueden prevenir en algunos casos una infección bacteriana secundaria, son ineficaces contra los virus de la gripe.
Las encuestas han demostrado que el 64% de los encuestados creían erróneamente que los resfriados y la gripe podían tratarse con antibióticos. La mayoría de los casos de gripe se resuelven por sí solos, otros pueden tratarse con medicamentos antivirales.
Los antibióticos deben utilizarse con cuidado para conservar su eficacia cuando realmente se necesiten. Para orientar a los médicos sobre qué antibióticos deben emplearse en infecciones frecuentes y cuáles reservarse para las más graves, la OMS ha clasificado los antibióticos en tres categorías en su Lista Modelo de Medicamentos Esenciales: “Access”, “Watch” y “Reserve”.
La primera clase, denominada “Access” —es decir, acceso—, incluye aquellos antibióticos que deberían utilizarse preferentemente contra las enfermedades infecciosas habituales. Estos principios activos actúan de forma fiable y tienen pocos efectos secundarios, como por ejemplo la penicilina o la doxiciclina. Además, según el conocimiento actual, la probabilidad de que las bacterias desarrollen resistencias a estos medicamentos es baja.
En el segundo grupo, denominado “Watch” —es decir, vigilancia—, se enumeran antibióticos frente a los que ya existen las primeras resistencias. Solo deben utilizarse cuando los principios activos de la categoría Access no hayan funcionado o no puedan emplearse por otros motivos, por ejemplo, porque alguien sea alérgico a ellos. Con ello se pretende evitar que estos principios activos se vuelvan inútiles.
El último grupo —Reserve— contiene cuatro clases de principios activos antibióticos que o bien tienen efectos secundarios importantes o bien son completamente nuevos.



