Los bacteriófagos influyen en la flora intestinal

“El mundo vital en nuestro intestino es aún más complejo de lo que cabría pensar, como pone de manifiesto un estudio: allí no solo abundan las bacterias, sino también los virus que las infectan. Mediante análisis genéticos, los investigadores han identificado miles de nuevos representantes de estos llamados bacteriófagos. Los resultados constituyen ahora la base de una base de datos sobre los virus de la flora intestinal, destinada a servir para investigar su papel en la salud humana.” Cada vez más, el hábitat intestinal se sitúa en el foco de la ciencia: las bacterias que colonizan nuestro tracto digestivo se han revelado en los últimos años como piezas clave de nuestra salud. La composición de esta comunidad microbiana influye en el sistema inmunitario, el metabolismo y muchos otros aspectos de la salud. Las características de la flora intestinal de una persona están determinadas por diversos factores. Sin embargo, uno de ellos ha permanecido hasta ahora relativamente poco investigado: la influencia de los patógenos de las bacterias intestinales. Porque, del mismo modo que el coronavirus y otros nos infectan, ciertos virus también tienen a los microbios en el punto de mira. Se denominan bacteriófagos, “comedores de bacterias”.

Diminutos que infectan a los enanos
Como todos los virus, también ellos son “piratas de la vida”: no tienen un metabolismo propio, sino que aprovechan la fuerza vital de sus células huésped. Muchos bacteriófagos poseen estructuras similares a patas, con las que pueden adherirse a la superficie de las bacterias. A continuación, introducen en las células el material genético almacenado en una parte de la cabeza. De este modo, las transforman en fábricas de virus que producen nuevas partículas hasta colapsar. Después, los bacteriófagos liberados emprenden el viaje hacia nuevas víctimas. Así pueden influir de forma notable en las poblaciones bacterianas y contribuir también al desarrollo de cambios genéticos. Incluso existen ya enfoques para utilizar de forma dirigida fagos especializados en determinadas bacterias para combatir enfermedades infecciosas.

Que incluso las bacterias inofensivas o “amigables” del intestino humano sean infectadas por determinados tipos de fagos se sabe desde hace mucho tiempo. “Sin embargo, el alcance de la diversidad viral en el intestino humano ha permanecido en gran medida desconocido”, escribe el equipo de investigación dirigido por el Wellcome Sanger Institute en Hinxton. Por ello, los científicos han explorado ahora de forma sistemática la diversidad de especies virales con ayuda de la metagenómica. Esta técnica de análisis comparativos de ADN permitió rastrear patógenos virales en los datos genéticos de más de 28.000 muestras de flora intestinal humana y de casi 3.000 genomas de aislados bacterianos.

Abundan
Según informan los científicos, identificaron en total unas 140.000 especies virales presentes en el intestino humano, de las cuales más de la mitad eran completamente desconocidas. Entre ellas hay también virus que, al parecer, comparten una historia evolutiva particular. Los científicos han dado a este grupo la denominación de “gubafagos”. Han constatado que, tras los llamados crAssfagos, sus representantes constituyen los segundos virus más frecuentes en el intestino humano. Ahora queda abierta la cuestión de qué papel desempeñan los gubafagos recién descubiertos en el ecosistema intestinal.

“Es fascinante ver cuántas especies desconocidas viven en nuestro intestino e intentar descifrar la conexión entre ellas y la salud humana”, afirma el coautor Alexandre Almeida, del Wellcome Sanger Institute. “Es importante subrayar que no todos estos virus son necesariamente problemáticos, sino que forman parte integral del ecosistema intestinal. Esto también queda claro por el hecho de que las muestras procedían principalmente de personas sanas que no presentaban enfermedades específicas”, señala el científico.

Los investigadores han utilizado ahora la información sobre los más de 140.000 bacteriófagos también como base para desarrollar una nueva base de datos para la ciencia: presentan la “Gut Phage Database”, de acceso público. Los genomas incluidos pueden servir ahora a los científicos para investigar la importancia de los “comedores de bacterias” para los microbios que habitan en nosotros y, por tanto, para nuestra salud. “Por ello, un aspecto importante de nuestro trabajo fue asegurarnos de que los genomas virales reconstruidos fueran de la máxima calidad”, afirma el primer autor Camarillo-Guerrero, del Wellcome Sanger Institute. Su colega Trevor Lawley concluye: “El nuevo catálogo de los virus del intestino humano llega en el momento oportuno para servir de orientación en futuros estudios.””

Fuente: https://www.wissenschaft.de/gesundheit-medizin/tausende-virenarten-der-darmflora-entdeckt/